lunes, 8 de diciembre de 2014

Hasta en el mar caben los tropiezos

El ancla de un barco para mi soy yo, viajando sin rumbo esperando a caer en donde no quiero pero es obligatorio, hay que frenar y quedarse golpeada con alguna que otra roca de vez en cuando, para que los pedazos queden marcados como las personas que se llegan a adentrar en mi.

Eso me pasa mucho, caer o tropezar con cosas o mas bien dicho personas que no desearía, porque siempre se llevan un pedazo de mi o yo un pedazo de ellas.

Siempre que tropiezo por accidente me cubren tratando de protegerme como si fuesen arena y luego se van yendo a medida del tiempo y dejan de estar al lado mío. 

Pero luego es mi tiempo de zarpar y sigo mi camino sin rumbo en un barco donde el mar tan ancho y donde las rocas se llevaran una parte de mi o yo uno de ellas.

2 comentarios:

  1. Enamorada de este Post....
    Me encantó, sigue escribiendo de verdad se te da muy bien...!

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  2. Maravilloso... Esa forma peculiar de exponer las situaciones como metáforas es en definitivo tu firma. Amé este post.


    Saludos Indi.

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